Adelantan que la inflación de Junio se ubicó entre 3,2 y 3,5%, pero sería mayor en Julio

Con esa evolución en la primera parte de 2021 el año finalizaría con un incremento de los precios que podría oscilar, según las consultoras, entre el 47 y el 50%.

La escalada inflacionaria en la que ha ingresado el país desde el año pasado, a partir de la normalización de las actividades económicas dentro de la pandemia parece no tener un techo, ya que en junio, un mes con precios estacionales más bajos, el índice de inflación se ubicó entre el 3,2 y el 3,5 por ciento, según las previsiones de diversas consultoras.

De esta manera, el primer semestre del año mostró una inflación que oscila entre el 24 y 25 por ciento, llevándose prácticamente casi toda la pauta de suba de precios estimada por el Ministerio de Economía para este año, que se ubicó en el 29% en el Presupuesto Nacional, ahora corregida al 33%.

Y encima el mes de julio estacionalmente es un período de incremento inflacionario, donde tiene mucho movimiento los precios de esparcimiento y turismo y de allí que se prevé que el aumento del costo de vida del mismo tendría ya un piso del cuatro por ciento.

Particularmente, con respecto a junio, la consultora Orlando Ferreres destacó en su último informe que “la inflación de junio fue de 3,2% mensual y registró un crecimiento interanual de 46%”.

“Por otra parte, la inflación núcleo avanzó a un ritmo mensual de 3,1%, marcando un aumento de 47,5% anual. La inflación general acumulada fue de 23,7%”, resalta el trabajo de Ferreres.

A su vez, el trabajo de la consultora consignó que observando la evolución  de las subas por sectores, transporte y comunicaciones encabezaron los aumentos las subas del mes, registrando un alza de 4,8% mensual.

“Por su parte, vivienda lo hizo en 4,1% mensual, mientras que alimentos y bebidas avanzó 3,6% mensual. Con relación a la medición núcleo, ésta arrojó una variación del 3,1% y en términos anuales registró una  suba del 47,5%. En cuanto a los bienes y servicios regulados, éstos registraron una variación de 3,2% mensual, mientras que los estacionales subieron 3,6% mensual”, concluyó el trabajo de Ferreres.

Por su parte, la consultora Castiglioni-Tiscornia adelantó que la inflación del mes pasado se situó en el 3,5% y reseñó que esa cifra mostró una cierta similitud con el 3,3% observado en mayo, pero fue superior en 1,7% con respecto al mismo mes del año pasado.

Para esta consultora, el aumento de precios al consumidor en 12 meses se ubicó rozando el nivel del 50 por ciento, más precisamente, un 49,3 por ciento.

“Esparcimiento fue el rubro de mayor incremento impulsado por el turismo. Equipamiento y mantenimiento del hogar fue el segundo rubro de mayor suba, impulsado por el primer tramo del ajuste en el salario del servicio doméstico. En transporte volvieron a destacarse los aumentos en los precios de los autos y los combustibles.  Los alimentos y bebidas subieron en torno al promedio y a un ritmo similar al de mayo, nuevamente contenidos por bajas en frutas y verduras”, explicó el trabajo elaborado por la consultora.

Por su parte, la consultora LCG estimó que la inflación del mes pasado se ubicó en 3,5% y resaltó la evolución de los precios de alimentos y bebidas en el mes pasado.

En ese sentido, un informe de LCG puntualizó que “en la quinta semana de junio la suba de precios de los alimentos promedió 1,06%, acelerándose 0,97 puntos porcentuales respecto a la semana anterior”.

“El índice de alimentos y bebidas presentó una inflación mensual de 3,4%, tanto tomando promedio en las últimas cuatro semanas, como medida punta a punta en las mismas semanas”, agregó.

De esta maneara, con una inflación que en junio se situó entre el 3,2 y el 3,5%, algunos consultores aseguran que hubo más de treinta artículos de consumo masivo cuyos precios aumentaron en junio por arriba de ese porcentaje, en un listado encabezado por los productos salados de copetín, el té, las harinas leudantes y la manteca.

De acuerdo con el último relevamiento de la consultora Focus Market los productos salados de copetín o «snacks» lideraron las subas del mes con el 8,8% respecto de los niveles de mayo, además de encabezar también las alzas interanuales con un 121,9%, más del doble que la inflación estimada para ese período.

Después de los «snacks», los principales incrementos de precios de familias de productos de consumo masivo en junio fueron los del té, con el 8,4%, los leudantes y la manteca (ambos con un 8,3%) y el vino con el 8,1 por ciento.

En la comparación con junio del año pasado, en una nómina también liderada por los «snacks» se anotaron entre las principales subas los vinos (93,8%), las tapas de empanada (84,3%), el aceite (79%), las cervezas (64,6%) y las salchichas (62,9%).

Más allá de esos casos extremos, el director de Focus Market, Damián Di Pace, sostuvo que «en el caso de los alimentos observamos una desaceleración en la evolución de precios manifiesta en muchos productos que habían pertenecido a Precios Máximos y que tuvieron fuertes aumentos en abril y mayo».

«Incluso productos como pastas secas, hamburguesas, lavandina, puré, caldos, entre otros, sufrieron una baja promedio de los precios en cada una de estas categorías», explicó.

Al respecto, Focus Market destacó la «nota llamativa» de productos y familias de productos que registraron bajas en sus precios en junio en relación con mayo.

En este caso, la lista fue encabezada por la lavandina, con una baja del 6,4%, seguida por el puré (-4,5%), los pañales (-4,3%), los flanes (-2,9%), las pastas secas (-2,5%) y la crema de leche (-2,4%).

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